Frases célebres de Napoleón Bonaparte

05/03/2018

A los franceses no les gusta alejarse mucho y permanecer mucho tiempo separados de ella.

A los hombres se les debe gobernar con guante de acero dentro de guante de terciopelo.
A partir de ahora, la verdadera fuerza de la República francesa ha de consistir en no admitir que exista una sola idea nueva que no le pertenezca.
A todos nos gustaría haber sabido todo antes.
Actúo en política como en la guerra: distraigo a un flanco para batir al otro.
Al morir dejo dos vencedores, dos Hércules en ciernes: Rusia y Estados Unidos de América.
Cada hora de tiempo perdido en la juventud es una posibilidad más de desgracia en la adultez.
Con audacia se pude intentar todo, mas no se puede conseguir todo.
Dios es justo siempre, aún cuando nos perdona.
Donde con toda seguridad encontrarás una mano que te ayude, será en el extremo de tu propio brazo.
Una guerra entre europeos es una guerra civil.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Una sociedad sin pasiones es estacionaria.
¿cómo se puede tener orden en un estado sin religión? la religión es un formidable medio para tener quieta a la gente.
Cada uno de los movimientos de todos los individuos se realizan por tres únicas razones: por honor, por dinero o por amor.
Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo.
Sólo hay dos palancas que muevan a los hombres: el miedo y el interés.
Los sabios son los que buscan la sabiduría, los necios piensan ya haberla encontrado.
Cuando quiero que un asunto no se resuelva lo encomiendo a un comité.
La envidia es una declaración de inferioridad.
La mayor parte de aquellos que no quieren ser oprimidos, quieren ser opresores.
El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Usualmente me encuentro con la siguiente situación: con sabios que aún buscan la sabiduría y el saber y con estúpidos que creen haberla encontrado.
La victoria pertenece al más perseverante.
Interpretar la ley es corromperla, los abogados las matan.
Dos fuerzas guían al hombre, el miedo y el egoísmo.
El ajedrez es un juego sin par, regio e imperial.
El amor es una tontería hecha por dos.
El ateísmo ha sido un principio destructor de toda organización social que niega al hombre la posibilidad del consuelo y toda esperanza.
El cementerio está lleno de personas imprescindibles.
El ejemplo de Estados Unidos es absurdo, si los Estados Unidos estuvieran en el centro de Europa, no resistirían más de dos años a la presión de las monarquías.
El gobernante debe tener energía sin fanatismo, principios sin demagogia y severidad sin crueldad.
El gobierno debe organizar la educación de modo que pueda controlar las opiniones políticas y morales.
El hombre de Estado no tiene derecho a ser sentimental.
El hombre superior es impasible por naturaleza: le da igual que le elogien o censuren.
El mayor orador del mundo es el triunfo.
El mérito de Mahoma es haber fundado una religión prescindiendo del infierno.
El paraíso es un lugar central al que las almas de todos los hombres llegan por caminos diferentes, cada secta tiene su ruta particular.
El primer bien de las naciones reside en su independencia y en su existencia política.
El verdadero carácter siempre aparece en las grandes circunstancias.
En el culto todo debe ser gratuito para el pueblo, no se debe privar a los pobres de aquello que los consuela en su pobreza sólo por ser pobres.
En la guerra, como en el amor, para llegar al objetivo es preciso aproximarse.
En la guerra, como en política, cualquier mal, aunque no infrinja las normas, sólo es excusable cuando es absolutamente necesario: todo lo que está más allá es crimen.
En la victoria lo merecemos, en la derrota lo necesitamos.
En las revoluciones hay dos clases de personas, las que las hacen y las que se aprovechan de ellas.
En política, un absurdo no siempre es un obstáculo.
En un mundo imperfecto, vivir es cambiar.
Es importante que el pueblo de París no se crea que es la nación.
Es intrínseco al carácter francés el exagerar, el quejarse y tergiversar los hechos cuando se está descontento.
Es más fácil dejar de hablar de política que moderarse.
Es más fácil engañar que desengañar.
Es necesario que la moral y las ideas políticas de la generación que está formándose dejen de depender de la noticia del día o de las circunstancias del momento.
Es necesario sembrar para el futuro.
Es privilegio de los bufones, decir verdades que todos callan.
Francia sólo admira lo imposible.
Hay cuatro cosas que ponen al hombre en acción:interés, amor, miedo y fe.
Hay que presentarse ante los enemigos y ponerles buena cara, si no, creen que se les teme y eso les hace intrépidos.
Inglaterra y Francia tuvieron en sus manos la suerte del mundo, sobre todo la de la civilización europea. Cuánto mal nos hemos hecho y cuánto bien podríamos habernos hecho.
Interpretar la ley es corromperla. Los abogados la matan.
La ambición de dominar sobre los espíritus es la mas poderosa de todas las pasiones.
La Asamblea Constituyente cometió una gran tontería al abolir la nobleza, lo que humilla a todo el mundo. Yo he hecho algo mejor: he convertido en nobles a todos los franceses, todos pueden sentirse orgullosos.
La Biblia no es un mero libro, sino una creación viviente, con un poder que vence a todo cuanto se le opone.
La educación de una persona comienza dieciocho años antes de su nacimiento.
La grandeza de Mahoma está en haber conquistado la mitad del globo en diez años, mientras que el cristianismo necesitó trescientos para establecerse.
La religión es el reposo del alma, la esperanza. Es el bote salvavidas de los infelices.
La sabiduría más verdadera es una resuelta determinación.
La verdadera felicidad social consiste en la armonía y en el uso pacífico de las satisfacciones de cada individuo.
Las bases indispensables de la sociedad son el ocio y el lujo.
Las personas que debemos temer no son las que no están de acuerdo con nosotros. Debemos temer las que no están de acuerdo y son demasiado cobardes para darlo a entender.
Los conquistadores deben ser tolerantes y proteger todas las religiones.
Los hombre generalmente no pasan de criaturas adolescentes.
Los hombres que han cambiado el mundo no lo han conseguido remplazando a los gobernantes, sino siempre agitando a las masas.
Los ingleses de primer rango tenían orgullo, por desgracia los nuestros sólo tenían vanidad, ahí reside la gran diferencia que caracteriza a los dos pueblos.
Mas vale tener un enemigo conocido que un amigo a la fuerza.
Me encanta el poder. Pero lo amo como a un artista. Me encanta como el músico ama a su violín, para extraer de él sus sonidos, acordes y armonías.
Nada mas difícil, pero nada mas precioso que el saber decidirse.
Nada más imperioso que la debilidad cuando se siente apoyada por la fuerza.
Nada va bien en un sistema político en que las palabras contradicen a los hechos.
Ningún pueblo ha tenido tantos reyes asesinados como Francia, ciertamente, no es un país fácil de gobernar.
No es fácil emprender largas expediciones con franceses. ¡Francia es demasiado bella!.
No hay distancia que no se pueda recorrer ni meta que no se pueda alcanzar.
No hay ningún general que no crea tener los mismos derechos al trono que yo. No hay ningún hombre influyente que no crea haber dirigido mi marcha el 18 de Brumario. Estoy obligado, pues, a ser muy severo con estos hombres. Si me familiarizase con ellos no tardarían en repartirse mi poder y el tesoro público. No me quieren, pero me temen, y eso es suficiente.
No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.
No hay subordinación en el temor que prevalece en los estómagos vacíos.
No se debe juzgar a los hombres por su fisonomía, sobre todo, sin ponerlos a prueba.
No se gobierna con metafisica, sino con los resultados de la experiencia de siglos.
No soy ni mucho menos ateo, pero no puedo creer todo lo que me dicen en contra de mi razón sin ser falso e hipócrita.
No tengo más que al pueblo y a los militares hasta el grado de capitán, el resto me temen, pero no puedo contar con ellos.
Nuestro ridículo defecto nacional es no tener mayor enemigo de nuestro éxito y de nuestra gloria que nosotros mismos.
Nunca encarcelaremos a la opinión, y reprimiéndola sólo la exacerbamos.
Nunca se sufre tanto por amor como cuando volvemos a ver el objeto amado, o mejor cuando este está ausente.
Obligar a los ricos a pagar impuestos es una necesidad de guerra, pero obligar también a los pobres es una infamia.
Para dirigir bien la política es necesario hacerlo sin pasión. Recelad del odio, escuchadlo todo y no os pronunciéis jamás sin haber dado a la razón tiempo para volver.
Para triunfar es necesario, más que nada, tener sentido común.
Podemos recuperar el terrero perdido. El tiempo perdido, no.
Si Jesús no hubiera sido crucificado, no sería Dios.
Si no existiera el papa habría que crearlo para esta ocasión, como los cónsules romanos creaban un dictador ante situaciones dificiles.
Sin justicia, sólo hay divisiones, víctimas y opresores.
Sólo la religión consigue que los hombres soporten las desigualdades de rango, porque tiene consuelo para todo.
Sólo se puede gobernar un pueblo ofreciéndole un porvenir. Un jefe es un vendedor de esperanzas.
Tengo corazón, mas corazón de soberano, no me apiado de las lágrimas de una duquesa, pero me afectan los males de los pueblos.
Tranquilizar el espíritu es la mejor manera de curar el cuerpo.
Un gobierno nuevo tiene que deslumbrar y sorprender, cuando deja de brillar, cae.
Un hombre sin valor ni bravura es una cosa.
Una de mis grandes ideas había sido la unión, la concentración de los mismos pueblos geográficos que se disuelven y dividen. Me hubiera gustado hacer de estos pueblos un solo y mismo cuerpo nacional, con un cortejo tal hubiera sido bello avanzar hacia la bendición de los siglos. Yo me sentía digno de tal gloria.
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