Frases célebres de Miguel De Unamuno

05/03/2018

A menos pensamiento, pensamiento más tiránico y absorbente.

A un pueblo no se le convence sino de aquello de que quiere convencerse.
A veces, el silencio es la peor mentira.
Ahora empiezo a meditar lo que he pensado, y a verle el fondo y el alma, y por eso ahora amo más la soledad, pero aún poco.
Besos que vienen riendo, luego llorando se van, y en ellos se va la vida, que nunca más volverá.
Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da.
Contra los valores afectivos no valen razones, porque las razones no son nada más que razones, es decir, ni siquiera verdad.
Cuando se muere alguien que nos sueña, se muere una parte de nosotros.
Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee.
De razones vive el hombre, de sueños sobrevive
El ajedrez procura una suerte de inteligencia que sirve únicamente para jugar al ajedrez.
El alma es un manantial que solo se revela en lágrimas.
El amor compadece, y compadece más cuanto más ama.
El cielo de la fama no es muy grande, y cuántos más en él entren a menos tocan cada uno de ellos.
El cuerpo canta, la sangre aúlla, la tierra charla, la mar murmura, el cielo calla y el hombre escucha.
El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad.
El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura
El progreso consiste en renovarse.
El que no sienta ganas de ser más, llegará a no ser nada
El que quiere todo lo que sucede, consigue que suceda cuanto quiere. ¡Omnipotencia humana por resignación!. A esta resignación sólo por la gracia se llega.
Hay algo de dulce y sosegador, y sobre todo de sabio, en eso que los hombres del mundo llaman aburrirse
Hay que buscar la verdad y no la razón de las cosas. Y la verdad se busca con humildad.
Hay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento.
Jamás desesperes, aun estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante.
La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual.
La felicidad no es cosa fácilmente digerible, es, más bien, muy indigesta.
La filosofía responde a la necesidad de hacernos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida.
La moda, es decir, la monotonía en el cambio.
La opinión de toda una multitud es siempre más creíble que la de una minoría.
La verdadera ciencia enseña, por encima de todo, a dudar y a ser ignorante.
La vida no es sueño. El más vigoroso tacto espiritual es la necesidad de persistencia en una forma u otra. El anhelo de extenderse en tiempo y en espacio.
Llamo rumiantes a los hombres que se pasan rumiando la miseria humana, preocupados de no caer en tal o cual abismo.
Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será.
Los satisfechos, los felices, no aman, se duermen en la costumbre.
Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando.
No des a nadie lo que te pida, sino lo que entiendas que necesita, y soporta luego la ingratitud
No existe peor intolerancia que la de la razón.
No nos molestan aquellos defectos que nosotros no tenemos
Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir.
Pedimos milagros, como si no fuese el milagro más evidente el que los pidamos.
Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado.
Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente.
Refinada soberbia es abtenerse de obrar por no exponernos a la crítica.
Saber llorar es la sabiduría de la sencillez.
Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.
Si corres mucho es muy posible que te Hundas en el pantano, si vas muy despacio es muy posible que te hundas en el pantano.
Si sientes que algo te escarabajea dentro, pidiéndote libertad, abre el chorro y déjalo correr tal y como brote.
Siente el pensamiento, piensa el sentimiento.
Sólo el que ensaya lo absurdo, es capaz de conquistar lo imposible.
Sólo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe... Sólo la cultura da libertad... No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas, no la de pensar, sino dad pensamiento. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura
Son tantos los mortales que no pueden digerir la felicidad!. La felicidad no es cosa fácilmente digerible, es, más bién, muy indigesta.
Todo acto de bondad es una demostración de poderío.
Tu desconfianza me inquieta y tu silencio me ofende.
Un pedante es un estúpido adulterado por el estudio
Una de las ventajas de no ser feliz es que se puede desear la felicidad
¡Belleza, sí belleza! Pero la belleza no es eso, no es la del arte por el arte, no es la de los esteticistas. Belleza cuya contemplación no nos hace mejores no es tal belleza.
¿racionalizar la fe?. Quise hacerme dueño y no esclavo de ella, y así llegué a la esclavitud en vez de legar a la libertad en cristo.
No hay más que un modo de dar una vez en el clavo, y es dar cientos de veces en la herradura.
El escritor solo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad.
frases-celebres frases-celebres-miguel-de-unamuno

RELACCIONADO CON Frases célebres de Miguel De Unamuno