Frases célebres de Maurice Maeterlinck

05/03/2018

A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas.

A veces, mejor que combatir o querer salir de una desgracia, es probar a ser feliz dentro de ella, aceptándola
Aprendamos a esperar siempre sin esperanza, es el secreto del heroísmo.
Cada vez que cometo un error me parece descubrir una verdad que no conocía.
Creen que no pasará nada porque cerraron la puerta.
Cuando ponemos en marcha nuestro reloj, ¿es tiempo lo que creamos o la hora de la muerte lo que alimentamos?.
Cuando uno dice que sabe lo que es la felicidad, se puede suponer que la ha perdido.
Digámoslo de una vez: no trata de evitar el dolor, porque el dolor es inevitable, se trata de escoger las consecuencias.
El dolor es el alimento esencial del amor, cualquier amor que no se haya nutrido de un poco de dolor puro, muere.
El dolor es el principal alimento del amor, y todo amor que no se alimenta con un poco de dolor, muere
El miedo a la muerte es la única fuente de las religiones.
El pasado siempre está presente
El pasado siempre está presente.
En cada encrucijada del sendera que lleva al futuro, la tradición ha colocado diez mil hombres para custodiar el pasado.
Era un pobre ser pequeño y misterioso, como todo el mundo...
Es mucho más fácil, en general, morir por los otros que saber vivir para ellos.
Es pueril preguntarse dónde van las cosas y la gente. No van a ninguna parte y han llegado.
Hay cosas que no pueden decirse sino besando... porque las cosas más profundas y las más puras quizá no salgan del alma si no las llama un beso.
Hay que decirle la verdad a alguien que va a morir... es necesario que sepa la verdad, sin eso no podría dormir...
La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada. Y la esperanza sobre lo que ignoramos, que es todo.
La naturaleza no quiere la felicidad.
Lo mejor de los viaje es lo de antes y lo de después.
Lo que destruye las posibilidades de la vida es permanecer siempre encerrados en la cárcel de nuestros pequeños ideales sin generosidad y sin ardor, mientras el sol ilumina la tierra alrededor de nuestra casa.
Los grandes episodios de la vida de las avejas, a saber: la formación y la partida elenjambre, la fundación de la ciudad nuva, el nacimiento, los combates y le vuelo nupcial de las jóvenes reinas, la masacre de los machos y el regreso del letargo del inverno.
Más interesante que lo que la gente dice es su pensamiento secreto, y esto es lo que importa conocer.
No hay nada que sea más amenazador que la felicidad, y cada beso que damos puede despertar un enemigo.
No hay que preguntar si los que lloran tienen o no tienen razón, sino sencillamente hacer lo que se pueda para que no lloren
No hay vidas pequeñas: cuando la miramos de cerca, toda vida es grande.
No se tiene más que la felicidad que se puede comprender.
Para amar a una persona y perdonárselo todo basta con contemplarla un rato en silencio. A veces vivimos durante muchos años al lado de otra persona y sólo vemos de verdad en el momento de sobrevenirle una desgracia.
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