Frases célebres de Don Bosco

05/03/2018

A la hora de la muerte las cosas se juzgan de muy diverso punto de vista.

A los niños se hace mucho bien tratándolos siempre con amabilidad. Hay que amarlos y estimarlos a todos por igual, aunque alguna que otra vez no lo merezcan.
Alegría, estudio y piedad: es el mejor programa para hacerte feliz y que más beneficiará tu alma.
Cada uno ocúpese y trabaje tanto cuanto su salud y su capacidad le permitan.
Dar buenos consejos a los compañeros, es una manera de hacer obras de caridad.
De la sana educación de la juventud, depende la felicidad de las naciones.
Demos bastante si queremos conseguir mucho.
Dios favorece al hombre alegre.
Donde reina la caridad, ahí está la felicidad.
El demonio no puede resistir a la gente alegre.
El dinero no puede satisfacer el corazón del hombre, sino el buen uso que de él se hace, es esto lo que produce la verdadera satisfacción.
El ocio es un vicio que arrastra consigo a muchos otros vicios.
El pasado debe ser maestro del futuro.
El principio de todo vicio es la soberbia.
Haced todo el bien que esté a vuestro alcance, pero sin ostentación, la violeta aunque esté escondida, se descubre por su fragancia.
Hay que tener la paciencia como compañera inseparable.
Hay tres clases de compañeros: unos buenos, otros malos, y otros, en fin, que no son ni lo uno ni lo otro. Debéis procurar la amistad de los primeros, ganaréis mucho huyendo completamente de los segundos, en cuanto a los últimos, tratadlos cuando os sea necesario,evitando toda familiaridad.
Huid de un mal compañero como de la vista de una serpiente venenosa.
Humildad, caridad y modestia, no pueden estar separadas la una de la otra.
La base de toda educación es cuestión de corazón.
La buena educación es el germen de muchas virtudes.
La dulzura en el hablar, en el obrar y en reprender, lo gana todo y a todos.
La falta de modestia en el hablar, indica falta de criterio.
La muerte no espera a ninguno.
La primera felicidad de un niño es saber que es amado.
La verdadera religión no consiste solamente en palabras, hace falta demostrarla con obras.
Las espinas de la vida se trocarán en flores para toda la eternidad.
Las innovaciones deben introducirse poco a poco, casi insensiblemente.
Las obras no son de caridad cuando se hacen por interés.
No basta amar a los niños, es preciso que ellos se den cuenta que son amados.
No basta saber las cosas, es necesario practicarlas.
No consideres como amigo al que siempre te alaba y no tiene valor para decirte tus defectos.
No es justo que viva de la caridad de otros quien puede bastarse a sí mismo.
No nos creamos necesarios.
No se tome ninguna resolución sin haber pedido antes consejo.
No tengas por amigo a quien te alabe.
Nos sirva de lección y de experiencia todo cuanto sucede.
Para ejercer una influencia benéfica entre los niños, es indispensable participar de sus alegrías.
Para hacer el bien hay que tener el valor de sufrir y sobrellevar las contrariedades.
Para ser bueno basta practicar tres cosas y todo te resultará a pedir de boca. ¿cuáles son estas tres cosas?: alegría, estudio y piedad.
Para trabajar con éxito, téngase caridad en el corazón y paciencia en la ejecución.
Por mucho que nos critiquen sigamos nuestro trabajo adoptando el siguiente sistema y precioso lema: obrar bien y dejar a la gente que hable.
Proteged a los pobres, si queréis llegar a ser ricos.
Quien tiene paz en su conciencia, lo tiene todo.
Recordad que la educación depende de la formación del corazón.
Respeto a todos, miedo a ninguno.
Sé hombre, nunca te acobardes.
Se podrá hacer economía en cualquier circunstancia, pero a los enfermos provéaseles de cuanto les sea necesario.
Sed prudentes al juzgar.
Ser bueno no consiste en no cometer ninguna falta, sino en saber enmendarse.
Si trabajo de prisa, es porque por muchos años que se viva, no se puede hacer ni la mitad de lo que quisiera.
Si tuvieses que morir en este momento, ¿a dónde irías?.
Templanza y trabajo son los dos mejores custodios de la virtud.
Trabajemos como si nunca tuviéramos que morir, y vivamos como si tuviésemos que desaparecer a cada instante.
Una hora de paciencia vale más que un día de ayuno.
Una hora ganada al amanecer es un tesoro por la tarde.
¡Ánimo!. Todo pasa. Ama tu trabajo y no dejes de cumplir tu deber cada día.
¡cuántas almas se pueden atraer con el buen ejemplo!.
¡mi mayor satisfacción es verte alegre!.
Más moscas se cazan con una gota de miel que con un barril de vinagre.
frases-celebres frases-celebres-don-bosco

RELACCIONADO CON Frases célebres de Don Bosco