Frases de la vida deseos

Frases botinas de amor, amistad, vida, inspiradoras, motivadoras

Frases célebres de Séneca Marco Aneo

A los que con armas vencen, los vencen muchas veces los vicios. A los que poca experiencia tienen, mucho les acrecienta su mal, pensar que no tienen semejante. Acción es todo lo que vence a la razón. Ajeno es todo lo que nos viene en deseo. Al comienzo fueron vicios, hoy son costumbres. Al que la razón no pudo dar remedio, muchas veces se lo dio la paciencia. Al que una vez perdió el crédito, nada le queda que perder. Al que va de prisa se le hace grande un pequeño estorbo. Al tratar de ...

Frases célebres de San Bernardo de Claraval

El desconocimiento propio genera soberbia, pero el desconocimiento de Dios genera desesperación. El infierno está lleno de buenas voluntades o deseos. La muerte os espera en todas partes, pero, si sois prudentes, en todas partes la esperáis vosotros. La novedad es madre de la temeridad, hermana de la superstición e hija de la ligereza. ¿Qué es la avaricia? Un continuo vivir en la pobreza por temor a ser pobre.

Frases célebres de Saint-Evremond

He pasado por toda clase de estados y condiciones, y, después de una madura reflexión sobre la vida, no he hallado más que dos cosas que pueden hacerla feliz: la moderación de los propios deseos y el buen uso de la riqueza

Frases célebres de Pitágoras

Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres El alma es un acorde, la disonancia, su enfermedad El hilo de la vida se aflojaría si no fuera mojado con algunas lágrimas El silencio es la primera piedra del templo de la filosofía Elige la mejor manera de vivir, la costumbre te la hará agradable Elige la mejor manera de vivir, la costumbre te la hará agradable Escucha, serás sabio, el comienzo de la sabiduría es el silencio La libertad dijo un día a la ley: Tú me estorbas. La...

Frases célebres de Marco Tulio Cicerón

A pesar de que ya soy mayor, sigo aprendiendo de mis discípulos.
Cuando los tambores hablan, las leyes callan.
Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.
Cuanto más altos estamos, más debemos bajarnos hacia nuestros inferiores.
De hombres es equivocarse, de locos persistir en el error.
Difícil es decir cuánto concilia los ánimos humanos la cortesía y la afabilidad al hablar.
Donde quiera que se esté bien, allí está la patria.
El amor es el deseo de obtener la amistad de una persona que nos atrae por su belleza.
El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes.
El egoísta se ama a sí mismo sin rivales.
El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más culpable que el que le corrompe con dinero.
El que sufre tiene memoria.
El recuerdo del mal pasado es alegre.
Es bueno acostumbrarse a la fatiga y a la carrera, pero no hay que forzar la marcha.
Es preferible ser viejo menos tiempo que serlo antes de la vejez.
Es una necedad arrancarse los cabellos en los momentos de aflicción, como si ésta pudiera ser aliviada por la calvicie.
Este es el primer precepto de la amistad: Pedir a los amigos sólo lo honesto, y sólo lo honesto hacer por ellos.
Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros.
Gran descanso es estar libre de culpa.
Hay que atender no sólo a lo que cada cual dice, sino a lo que siente y al motivo porque lo siente.
La ley suprema es el bien del pueblo.
La libertad sólo reside en los estados en los que el pueblo tiene el poder supremo.
La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad.
La naturaleza misma ha impreso en la mente de todos la idea de un Dios.
La naturaleza quiere que la amistad sea auxiliadora de virtudes, mas no compañera de vicios.
La necedad es la madre de todos los males.
La primera ley de la amistad es pedir a los amigos cosas honradas, y sólo cosas honradas hacer por ellos.
La sola idea de que una cosa cruel pueda ser útil es ya de por sí inmoral.
La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.
Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas.
Las leyes guardan silencio cuando suenan las armas.
Las leyes se han hecho para el bien de los ciudadanos.
Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho.
Los deseos deben obedecer a la razón.
Los deseos del joven muestran las futuras virtudes del hombre.
Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.
Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos.
Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo.
Mis libros siempre están a mi disposición, nunca están ocupados.
Nada hay más injusto que buscar premio en la justicia.
No hay nada hecho por la mano del hombre que tarde o temprano el tiempo no destruya.
No hay nada tan increíble que la oratoria no pueda volverlo aceptable.
No logran entender los hombres cuán gran renta constituye la economía.
No se puede decir nada tan absurdo como para que no haya sido dicho por algún filósofo.
No sé, si, con excepción de la sabiduría, los dioses inmortales han otorgado al hombre algo mejor que la amistad.
No solamente es ciega la fortuna, sino que de ordinario vuelve también ciegos a aquellos a quienes acaricia.
Para ser libres hay que ser esclavos de la ley.
Pensar es como vivir dos veces.
Por conservar la libertad, la muerte, que es el último de los males, no debe temerse.
Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras.
Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.
Recuerdo lo que no quisiera, y no puedo olvidar lo que quisiera.
Si cerca de la biblioteca tenéis un jardín ya no os faltará de nada.
Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos.
Si las leyes fueran constituidas por los hombres, o por las sentencias de los jueces, serían derechos matar, robar, adulterar, etcétera.
Si queremos gozar la paz, debemos velar bien las armas, si deponemos las armas no tendremos jamás paz.
Si quieres aprender, enseña.
Si quieres ser viejo mucho tiempo, hazte viejo pronto.
Somos esclavos de las leyes para poder ser libres.
Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo.
Todas las acciones cumplidas sin ostentación y sin testigos me parecen más loables.
Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo.
Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma.
Una cosa es saber y otra saber enseñar.
¡Oh, dulce nombre de la libertad!
¿Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo?
En cuanto a la adversidad, difícilmente la soportarías si no tuvieras un amigo que sufriese por ti más que tu mismo.
La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.

Frases célebres de Khalil Gibran

Algunos oyen con las orejas, algunos con el estómago, algunos con el bolsillo y algunos no oyen en absoluto. Amar a la vida a través del trabajo, es intimar con el más recóndito secreto de la vida. Anoche inventé un nuevo placer, y cuando lo iba a disfrutar por vez primera, llegaron violentamente a mi casa un ángel y un demonio. Entraron en mi puerta y disputaron acerca de mi nuevo placer. Uno gritaba: ¡es un pecado!, y el otro decía: ¡es una virtud!. Aquel que desee convertirse en maestro del...

Frases célebres de Johann Wolfgang Goethe

Es muy común recordar que alguien nos debe agradecimiento, pero es más común no pensar en quienes le debemos nuestra propia gratitud A veces nuestro destino semeja un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será. Actuar es fácil, pensar es difícil, actuar según se piensa es aún más difícil. Asombro: lo más elevado a que puede llegar el hombre. Ciertos libros parecen haber sido escritos no para aprender de...

Frases célebres de Henry Miller

Cada guerra es una destrucción del espíritu humano Cada momento es de oro para los que lo saben ver como tal. Hay que darle un sentido a la vida, por el hecho mismo de que carece de sentido La monogamia es como estar obligado a comer papas fritas todos los días. Nadie es lo suficientemente pequeño o pobre para ser ignorado Si nos volvemos hacia una realidad más grande, es una mujer quien nos tendrá que enseñar el camino. La hegemonía del macho ha llegado a su fin. Ha perdido contacto con la...

Frases célebres de Henry F. Amiel

El destino puede seguir dos caminos para causar nuestra ruina: rehusarnos el cumplimiento de nuestros deseos y cumplirlos plenamente. El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide. Sin pasión, el hombre sólo es una fuerza latente que espera una posibilidad, como el pedernal el choque del hierro, para lanzar chispas de luz. Toda necesidad se calma y todo vicio crece con la satisfacción. Un error es tanto más peligroso cuanta más cantidad de verdad contenga...

Frases célebres de Henry Frédéric Amiel

Antes de dar un consejo es preciso procurar que se lo acepte, o, más bien, que se lo desee. Cualquier paisaje es un estado del espíritu. Cuando mi amigo está infeliz, voy a su encuentro, cuando está feliz , espero que me encuentre. Dime lo que crees ser y te diré lo que no eres. El amor es el olvido del yo. El deber es la necesidad voluntaria, la carta de nobleza del hombre. El destino tiene dos maneras de herirnos: negándose a nuestros deseos y cumpliéndolos. El hombre se eleva por la inteligencia...

Frases célebres de Gustavo Adolfo Becquer

Al brillar un relámpago nacemos y aún dura su fulgor cuando morimos, tan corto es el vivir. Como en cuna de nacar que empuja el mar y que acaricia el cefiro, dormir parecia al blando arrullo de sus labios entreabiertos. Como en un libro abierto leo de tus pupilas en el fondo. Como se arranca el hierro de una herida su amor de las entrañas me arranqué, aunque sentí al hacerlo que la vida me arrancaba con él!. Despierta ríes y al reír tus labios inquietos me parecen relámpagos de grana que serpean...

Frases célebres de Gioconda Belli

A todos amo con un amor de mujer, de madre, de hermana, con un amor que es más grande que yo toda, que me supera y me envuelve como un océano donde todo el misterio se resuelve en espuma... Ahuyentemos el tiempo, amor, que ya no exista, esos minutos largos que desfilan pesados cuando no estás conmigo y estás en todas partes sin estar pero estando. Amo la curiosa manera en que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen, exploradores que renuevan el más antiguo acto del conocimiento. Amo, compasiva y tristemente...

Frases célebres de Giacomo Leopardi

Cada uno es tan infeliz como cree. El hombre no vive de otra cosa que de religión o de ilusiones. La muerte no es un mal, puesto que libera al hombre de todos los males, y justo con los bienes le quita los deseos La paciencia es la más heroica de las virtudes, precisamente porque carece de toda apariencia de heroísmo La vejez es mala porque priva al hombre de todos los placeres dejándole los apetitos. No existe desgracia humana que no pueda aumentar, en cambio, tiene un término eso que se llama...

Frases célebres de Francisco Umbral

El deporte es una estilización de la guerra. El destino, el azar, los dioses, no suelen mandar grandes emisarios en caballo blanco, ni en el correo del Zar. El destino, en todas sus versiones, utiliza siempre heraldos humildes. El talento, en buena medida, es una cuestión de insistencia. Escribir es la manera más profunda de leer la vida. Los deseos se tienen, no se piden. Lo que se pide es el objeto del deseo. El lenguaje literario es un lenguaje que ha perdido la memoria colectiva. El que...

Frases célebres de Fiodor Mijailovich Dostoievski

A quien al cabo le resultó imposible vivir en este mundo... Acaba uno por agotarse y siente que esa inagotable fantasía se agota con el esfuerzo constante por avivarla. Bajó los ojos y luego quiso mirarme pero no pudo. Durante algunos minutos probó a dominar su emoción, pero de pronto me volvió la espalda, puso los codos en la barandilla del muelle y se deshizo en lágrimas. Con su propio rincón, junto a un ser querido que le escucha como usted me escucha ahora, ángel mío, con la boca y los ojos...

Frases célebres de Confucio

Algún dinero evita preocupaciones, mucho, las atrae. Aprende a vivir y sabrás morir bien Aprende a vivir y sabrás morir bien. Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso. Aprender sin reflexionar es malgastar energía Aprender sin reflexionar es malgastar la energía. Aquel que gobierna por medio de su excelencia moral puede compararse a la estrella polar, que permanece en su sitio en tanto todas las demás estrellas se inclinan ante ella. Aún las profesiones más humildes son...

Frases célebres de Cándido

Cuando al tirano se le puede llamar tirano el humor deja de ser necesario. Es probable que en alguna época hubiese más talento en las cárceles que en las universidades. Los hombres tienden a plantear sus deseos ante quienes consideran que es milagrosamente superior a ellos, por una vía de fe o por otra. Si la virtud fuese reconocida como un misterio la virtud sería más fácil.

Frases célebres de Ben Johnson

Admiro mucho a la mujer. Me encanta su belleza, su delicadeza, su vivacidad, y su silencio. Bendito sea quien calla cuando no tiene nada que decir. Casi todo lo absurdo de nuestra conducta es el resultado de la imitación que hacemos a aquellas personas con las cuales no nos podemos asemejar. Donde no hay esperanza no puede haber esfuerzo. El arte tiene un enemigo que se llama ignorancia. El autor que ha alcanzado fama corre peligro de verla disminuir, tanto si se sigue escribiendo como si deja...

Frases célebres de Benjamin Franklin

Al jugar al ajedrez entonces, podemos aprender: Primero, previsión... Segundo, prudencia... Tercero, cautela... Y al final, aprendemos del ajedrez el hábito de no ser desanimados por apariencias malas presentes en el estado de nuestros asuntos, el hábito de la esperanza por una oportunidad favorable y la perseveración de los secretos de los recursos. Aquellos que cederían la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad. Bastante, significa...

Frases célebres de Arturo Graf

A veces conviene cerrar un ojo, pero no es prudente cerrar ambos a la vez. Bien poco enseñó la vida a quien no le enseñó a soportar el dolor. Cuanto más posee el hombre, menos se posee a sí mismo. Desdichado el hombre en quien nada perdura del niño. El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imperceptibles, que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o en el territorio de la otra. El hombre comienza en realidad a ser viejo...

Frases célebres de Alejandro Magno

Dios es padre común de todos los hombres. Si espero perderé la audacia de la juventud. No tengo una sola parte de mi cuerpo, por lo menos enfrente, que no tenga cicatrices, no hay arma, que se use de cerca, o que se lance desde lejos, de la cual no lleve la marca. ¡Qué excelente caballo pierden por falta de destreza y denuedo para manejarlo!. El final y la perfección de nuestras victorias es evitar los vicios y enfermedades de los que sometemos. Usted teme el castigo y pide por su vida. Lo ...

Frases célebres de Aldous Huxley

Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje. El agnosticismo simplemente significa que una persona no dirá que sabe o cree aquello para lo que no tiene bases para sostener que cree. El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa, también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda, y al final, el miedo llega ...