Frases de la vida - Frases célebres de Victor Hugo

Frases botinas de amor, amistad, vida, inspiradoras, motivadoras

Frases célebres de Victor Hugo

05/03/2018

A las mujeres les gusta sobre todo salvar a quien las pierde.
A nadie le faltan fuerzas, lo que a muchísimos les falta es voluntad.
Abrid escuelas para cerrar prisiones
Atreveos: el progreso solamente se logra así.
Ciertos pensamientos son plegarias. Hay momentos en que, sea cual fuere la actividad del cuerpo, el alma está de rodillas.
Cuando el amor es feliz lleva al alma a la dulzura y a la bondad.
Cuando el niño destroza su juguete, parece que anda buscándole el alma.
Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.
Desgraciado quien no haya amado más que cuerpos, formas y apariencias. La muerte le arrebatará todo. Procurad amar las almas y un día las volveréis a encontrar.
Dios es la evidencia insivible.
Dios es la plenitud del cielo, el amor es la plenitud del hombre.
El agua que no corre hace un pantano, la mente que no trabaja hace un tonto.
El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra.
El amor casto engrandece a las almas.
El amor es un ardiente olvido de todo.
El amor semeja un árbol: se inclina por su propio peso, arraiga profundamente en todo nuestro ser y a veces sigue verdeciendo en las ruinas de un corazón
El cuerpo humano no es más que apariencia, y esconde nuestra realidad.
El deber tiene una gran similitud con la felicidad de los demás.
El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.
El hombre tiene el amor por ala, y el deseo por yugo.
El infierno está todo en esta palabra: soledad.
El matrimonio, como los injertos, prende bien o prende mal.
El ojo ve bien a Dios solamente a través de las lágrimas.
El recuerdo es vecino del remordimiento.
El sufrir merece respeto, el someterse es despreciable.
El trabajo endulza siempre la vida, pero los dulces no le gustan a todo el mundo.
En los ojos del joven arde la llama. En los del viejo, brilla la luz.
Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien.
Es una cosa bastante repugnante el éxito. Su falsa semejanza con el mérito engaña a los incautos.
Hay tantas mujeres bellas, pero no hay perfectas.
Imputar la revolución a los hombres es imputar la marea a las olas.
Inspiración y genio son casi la misma cosa.
Juzgaríamos con mucha más certeza a un hombre por lo que sueña que por lo que piensa.
La arquitectura es el gran libro de la humanidad.
La belleza es tan útil como lo útil. Tal vez más.
La conciencia es la presencia de Dios en el hombre.
La fidelidad de muchos hombres se basa en la pereza, la fidelidad de muchas mujeres en la costumbre.
La fuerza más fuerte de todas es un corazón inocente.
La humildad tiene dos polos: lo verdadero y lo bello.
La indigestión es la encargada de predicar la moral al estómago.
La libertad de amar no es menos sagrada que la libertad de pensar. Lo que hoy se llama adulterio, antaño se llamó herejía.
La melancolía es la felicidad de estar triste.
La pena de muerte es signo peculiar de la barbarie.
La popularidad es la gloria en calderilla.
La primera igualdad es la equidad.
La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.
La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.
La tolerancia es la mejor religión.
Las que conducen y arrastran al mundo no son las máquinas, sino las ideas.
Lo que bien se piensa, bien se expresa.
Los animales son de Dios. La bestialidad es humana.
Los cuarenta son la edad madura de la juventud, los cincuenta la juventud de la edad madura.
Los ojos no pueden ver bien a Dios, sino a través de lágrimas.
Nada tan estúpido como vencer, la verdadera gloria está en convencer.
Ningún ejército puede detener la fuerza de una idea cuando llega a tiempo.
No existen países pequeños. La grandeza de un pueblo no se mide por el número de sus componentes, como no se mide por su estatura la grandeza de un hombre.
No existen paises pequeños. La grandeza de un pueblo no se mide por el número de sus habitantes, como no se mide por la estatura la grandeza de un hombre.
No hay malas hierbas ni hombres malos, sólo hay malos cultivadores.
No olvidemos jamás que lo bueno no se alcanza nunca sino por medio de lo mejor.
No son las locomotoras, sino las ideas, las que llevan y arrastran al mundo.
Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha.
Quien me insulta siempre, no me ofende jamás.
Ser bueno es fácil, lo difícil es ser justo.
Ser discutido, es ser percibido.
Si tenéis la fuerza, nos queda el derecho.
Sólo viven aquellos que luchan
Todo número es cero ante el infinito.
Todo poder es deber.
Una casa sin hijos es una colmena sin abejas.
¡cosa curiosa! el primer síntoma del amor en un joven, es la timidez, en una joven, es la audacia.
¿Popularidad? Eso es la gloria en centavos.
¿Qué es un envidioso? Un ingrato que detesta la luz que le alumbra y le calienta.
¿Qué es un envidioso?. Un ingrato que detesta la luz que le alumbra y le calienta.
Todo hombre es discipulo de alguna palabra profunda.
El alma tiene sus ilusiones, como el pajarillo sus alas: Son ellas quienes las sostienen.


Frases de la vida