Frases célebres de Ben Johnson

Frases botinas de amor, amistad, vida, inspiradoras, motivadoras

Frases célebres de Ben Johnson

By
Admiro mucho a la mujer. Me encanta su belleza, su delicadeza, su vivacidad, y su silencio.
Bendito sea quien calla cuando no tiene nada que decir.
Casi todo lo absurdo de nuestra conducta es el resultado de la imitación que hacemos a aquellas personas con las cuales no nos podemos asemejar.
Donde no hay esperanza no puede haber esfuerzo.
El arte tiene un enemigo que se llama ignorancia.
El autor que ha alcanzado fama corre peligro de verla disminuir, tanto si se sigue escribiendo como si deja de hacerlo.
El conocimiento es como el fuego, que primero debe ser encendido por algún agente externo, pero que después se propaga por sí solo.
El consejo rara vez es bien recibido, porque el que más lo necesita es el que menos lo desea.
El dinero falso lo hacen los hombres, pero en muchas casos, el dinero, falso o no, hace hombres falsos.
El hombre que sabe gastar y ahorrar es el más feliz, porque disfruta de ambas cosas.
El placer que los hombres pueden proporcionar en la conversación no guarda una proporción fija con sus conocímientos o su virtud.
El verdadero arte de la memoria es el arte de la atención.
Esta dentro de lo natural que los jóvenes sean vehementes, mordaces.
La confianza en sí mismo es el requisito para las grandes conquistas.
La conversación más agradable es aquella de la que no se recuerda nada con precisión, pero deja una impresión general agradable.
La crítica es un estudio por medio del cual los hombres se vuelven importantes y formidables a muy poco costo.
La enfermedad comienza, generalmente, esa igualdad que la muerte completa.
La gente te ve como te ves a ti mismo.
La ley es último resultado de la sabiduría humana que opera sobre la humana experiencia en beneficio del público.
La literatura es una especie de luz intelectual que, a semejanza de la luz del sol, a veces nos permite ver lo que no nos gusta.
La superioridad de algunos hombres es meramente local. Son grandes porque sus asociados son pequeños.
La vida es corta, y por desgracia gastamos mucho tiempo pensando cómo se puede disfrutar.
Las cadenas de la costumbre son tan sólidas que no se sienten, hasta vuelven tan fuertes que nadie las puede romper.
Las diminutas cadenas de los hábitos son generalmente demasiado pequeñas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas.
Las diversiones publicas son beneficiosas porque apartan a la gente del vicio.
Los deseos del hombre aumentan con sus adquisiciones.
Los dos poderes más apreciados en un autor son: convertir en familiares las cosas nuevas y en nuevas las familiares.
Los gobiernos ejercen poca influencia sobre la felicidad privada de los individuos.
Los grandes trabajos no son hechos por la fuerza, sino por la perseverancia.
Los primeros días del hombre son provisión para los últimos.
Los que no conocen el mal no tienen sospechas.
Los vuelos naturales del espíritu humano no van de placer a placer sino de una esperanza a otra.
Ningún gran hombre ha alcanzado su grandeza por medio de la imitación.
No hay ningún libro por pobre que sea que no sea un prodigio.
Nuestra entera vida es como una comedia.
Patriotismo es el último recurso del bribón.
Pocas cosas son imposibles a la diligencia y laboriosidad.
Podemos tomar a la fantasía como compañera, pero debemos seguir como guía a la razón.
Toda cita literaria contribuye en cierta medida, a la estabilidad o al incremento del lenguaje.
Toda vida tiene algo de provecho.
Todo conocimiento tiene por sí mismo algún valor, no hay nada tan pequeño e insignificante que yo no prefiera conocer a ignorar.
Un noble ejemplo es más eficaz que los preceptos.
Vivir sin iglesia es peligroso.
¡Cuán cerca está de ser bueno lo que es hermoso!.


Frases de la vida